Bien venidos

En la década de los noventa puse en marcha mi primer Blog, en él, lo único que perseguía era publicar información que pudiese ser útil a mis seguidores. Posteriormente amplié la plataforma y le di una doble utilidad; por una parte que sirviera para ponerme en contacto con mis alumnos, facilitándoles el acceso a la información necesaria para seguir la asignatura de Electrotecnia y Electrificación, que impartía como Profesor del “Departamento de Ingeniería Rural”, de la Universidad Politécnica de Madrid, y por otra; información sobre la “Declaración de Bolonia”, es decir, reforma del Sistema Educativo, (un sistema que no fue entendido por la Universidad Española); amén de seguir con los artículos del anterior Blog.

A raíz de mi jubilación como Profesor, todo el anterior no tenía mucho sentido, así que aprovechando una oferta de IONOS, puse en marcha una nueva página Web, que se correspondiera con mi nueva situación: Profesor Jubilado y haber cesado en todos los cargos, en el ámbito profesional (Colegios, Asociaciones, Órganos Directivos, etc.).

Las páginas que ahora presento solo pretenden seguir dando “salida” a mis inquietudes personales, y servir de vínculo con las personas que puedan estar interesadas.

Página anterior Blog Spot 2008


Ártículos recientes

EVANGELIO DEL DÍA
domingo 27 Septiembre 2026 Mt 21,28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo, vete hoy a trabajar en la viña’. Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. »¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?». «El primero», le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en Él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en Él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en Él». «¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» Dr. Josef ARQUER (Berlin, Alemania) Hoy, contemplamos al padre y dueño de la viña pidiendo a sus dos hijos: «Hijo, vete hoy a trabajar en la viña» (Mt 21,29). Uno dice “sí”, y no va. El otro dice “no”, y va. Ninguno de los dos mantiene la palabra dada. Seguramente, el que dice “sí” y se queda en casa no pretende engañar a su padre. Será simplemente pereza, no sólo “pereza de hacer”, sino también de reflexionar. Su lema: “A mí, ¿qué me importa lo que dije ayer?”. Al del “no”, sí que le importa lo que dijo ayer. Le remuerde aquel desaire con su padre. Del dolor arranca la valentía de rectificar. Corrige la palabra falsa con el hecho certero. “Errare, humanum est?”. Sí, pero más humano aún —y más concorde con la verdad interior grabada en nosotros— es rectificar. Aunque cuesta, porque significa humillarse, aplastar la soberbia y la vanidad. Alguna vez habremos vivido momentos así: corregir una decisión precipitada, un juicio temerario, una valoración injusta... Luego, un suspiro de alivio: —Gracias, Señor! «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios» (Mt 21,31). San Juan Crisóstomo resalta la maestría psicológica del Señor ante esos “sumos sacerdotes”: «No les echa en cara directamente: ‘¿Por qué no habéis creído a Juan?’, sino que antes bien les confronta —lo que resulta mucho más punzante— con los publicanos y prostitutas. Así les reprocha con la fuerza patente de los hechos la malicia de un comportamiento marcado por respetos humanos y vanagloria». Metidos ya en la escena, quizá echemos de menos la presencia de un tercer hijo, dado a las medias tintas, en cuyo talante nos sería más fácil reconocernos y pedir perdón, avergonzados. Nos lo inventamos —con permiso del Señor— y le oímos contestar al padre, con voz apagada: ‘Puede que sí, puede que no…’. Y hay quien dice haber oído el final: ‘Lo más probable es que a lo mejor quién sabe…’.